Cartelera Bombon el perro
::Bombón, el perro
Guía vocacional para aolescentes y jóvenes (265Kb)
Título original: Bombón, el perro (2004)
Director: Carlos Sorín
Temas vocacionales: Sentido de la vida, dones recibidos, acompañamiento, misión, superación de dificultades

Clasificacion 8
1.Ficha técncica

Año: 2004
País: Argentina, España
Dirección: Carlos Sorín
Intérpretes: Juan Villegas, Walter Donado, Micol Estévez, Kita Ca, Pascual Condito, Claudina Fazzini, Carlos Rossi.
Guión: Carlos Sorín, Santiago Calori, Salvador Roselli
Música: Nicolás Sorín
Fotografía: Hugo Colace
Duración: 95 min.
Género: Tragicomedia

2.Sinopsis

Juan Villegas, de 52 años, ha trabajado en la estación de servicio de una solitaria ruta patagónica durante los últimos veinte años. Tras ser despedido por los nuevos dueños sobrevive con pequeños trabajos hasta que una señora mayor le entrega un excelente ejemplar de dogo como pago de una reparación de un viejo vehículo. A partir de ahí la suerte de Juan empieza a cambiar.

3.¿Porqué "Bombón, el perro" es una película vocacional? Apuntes para el animador

Nos acercamos a una película que nos narra la vida, con sus miserias y sus esperanzas, porque la historia que nos cuenta Carlos Sorín es, en definitiva, una lucha por la supervivencia. Julio Rodríguez Chico nos dice que el director encuentra en la Patagonia: “seres cotidianos que no viven grandes heroicidades pero que si intentan buscar la felicidad en lo pequeño de cada día. (…) Argumento mínimo para contar una gran historia de humanidad, llena de sentido positivo y de esperanza en la bondad de la gente. Por las desiertas carreteras del sur argentino surgen seres normales, con un corazón de oro, dispuestos a hacer un favor o tomar un te y charlar con quien cruza el umbral de su casa”. Con este marco de fondo encontraremos fácilmente algunos elementos que nos ayudarán a reflexionar sobre la vocación cristiana tanto con jóvenes como con adultos.
Jesús Villegas es un hombre de 52 años, que después de haber estado trabajando 20 en una gasolinera se encuentra en paro. Mientras busca trabajo, intenta vender cuchillos que él mismo fabrica de manera artesanal, pero no consigue ganar gran cosa. Vive el drama de quien es útil para la sociedad pero que no puede hacer nada para mostrarlo, con el riesgo de llegar a sentirse inútil; un riesgo que cada vez se va haciendo más real. En este sentido, llama la atención la burocracia fría y sin ninguna sensibilidad de la agencia de trabajo. Después de un cuestionario que no tiene en cuenta la realidad de la persona, Jesús Villegas “queda incorporado al sistema”, como si el sistema fuera la solución a su vida.
Pero ¿quién es Jesús Villegas? Julio Rodríguez Chico nos da su visión del protagonista: “Coco es un trozo de pan, un hombre sencillo y transparente, incapaz de hacer mal a nadie ni de decir no a quien le pide un favor. Un poco inocente y solo en una vida que se le tuerce, le planta cara al futuro con optimismo y con una sonrisa permanente. Enseguida cualquier espectador advierte que tras esos ojos redondos y abiertos se esconde un alma noble y leal, de recursos limitados pero de esos que piensan siempre que están “de suerte”, aunque malviva en una casucha miserable y apenas gane unos pesos con sus cuchillos: su afabilidad le hacen ser querido por sus amigos, y su mirada sincera y honesta suscitan confianza”.
No obstante, Jesús tiene un gran corazón y “todo el tiempo del mudo”. Por ello, muy a gusto ayuda a una mujer a remolcarle el coche hasta su casa que dista 150 Km. Como gesto de agradecimiento, Jesús acepta un perro dogo con más resignación que alegría. Le dicen que es un perro de raza, pero para él es un simple perro. Sin embargo quien se cruce con él le irá mostrando el valor de ese perro de tal manera que se va a convertir en la solución a su vida: una oferta de trabajo, ser miembro de un club canino, participar en exposiciones donde se puede ganar mucho dinero, viajes… Con la ayuda de Walter, las expectativas que Jesús Villegas se va creando con el perro, a quien llama Lechain (aunque su verdadero nombre es Bombón) serán inmensas. No obstante Jesús se encuentra un poco forzado en ese nuevo ambiente. El parece un hombre sencillo y tranquilo, y se encuentra ahora “mareado” por lo que dicen del perro. Se deja guiar, llevar, sin mucha convicción, esperando que el perro le de algo de dinero.
Pero no todo iba a ser de color de rosa. Cuando deciden que el perro haga de semental, descubrirán con sorpresa que “no tiene libido”. Todos los castillos creados en el aire parecen desmoronarse. Al final, como lo pide el guión, Lechain (o Bombón) superará esa dificultad para alegría de Jesús, porque Walter termina desapareciendo del mapa como si la desilusión lo hubiera absorbido.
Comprobamos que al principio de la película, Jesús no era nadie; le faltaba el trabajo y por ello la identidad. Al final su identidad le viene dada por un perro: “soy expositor de perros y tengo un criadero”. Aunque sólo tiene un perro, Jesús tiene también un proyecto. Y aunque el perro “tiene un problema” él sabrá sacarle partido con la ilusión recuperada.
Leandro Marques nos muestra así la transformación del protagonista: “Villegas es un aventurero, quizás sin saberlo. Ahora luce orgulloso, aunque sin perder su timidez y su perfil bajo, su prestigioso papel de expositor canino, ganador de un importante tercer premio en su primera competencia. No va a durar mucho en ese papel. Pero tampoco le importara demasiado perderlo. Para entonces, el animal ya le había hecho ganar otro partido”.
Por todo ello, “Bombón, el perro” se nos presenta como una sencilla película vocacional para trabajar los dones recibidos de Dios. En nuestra vida podemos sentirnos perdidos como al principio Jesús Villegas. Pero nos viene un regalo, un don, que primero no sabemos valorar como se debe. Y quizá tenemos necesidad de que alguien nos anime a usar ese don, esa cualidad que tenemos. En este sentido no conviene pasar por alto que Jesús recibe también un “entrenamiento” para ser digno expositor del perro porque sino se corre el riesgo de echarlo todo a perder.  Por eso, al final se descubre la vocación, es decir, el sentido de la vida: mi identidad y mi misión en el mundo. Jesús Coco Villegas es ahora un expositor que tiene un criadero, y cada uno de nosotros será lo que Dios haya querido con los dones que le haya dado.
Carlos Sorín nos ofrece la vida interior del protagonista. No analiza ni se centra en las causas de su situación de desempleo, sino que nos muestra su confianza en sus propios recursos para superar las dificultades de la vida. Por ello, podemos trabajar valores vocacionales como: sentido de la vida, los dones recibidos, el acompañamiento, la misión, la superación de dificultades…

4.Materiales para trabajar la película

4.1.Ver y analizar

  • ¿Quién es Jesús Villegas? ¿Cómo describirías su manera de ser y de ver la vida?
  • ¿Cómo reacciona Villegas ante el regalo del perro? ¿Cómo es su relación con él? ¿Cómo va evolucionando a lo largo de la película?
  • ¿Cómo le ayudan el resto de personajes a salir de su situación?
  • ¿Quién es Jesús Villegas al final de la película? ¿A qué se debe el cambio con respecto al principio?
  • ¿Qué otro título pondrías a la película?
4.2.Nos interpela
  • ¿En qué sentido te sientes identificado con Jesús Villegas?
  • ¿Cuáles son los dones que Dios te ha dado? ¿Cómo los usas?
  • ¿Cuál es la cualidad que has descubierto en ti recientemente y sin esperarlo?
  • ¿Quiénes son los que en tu vida te ayudan a utilizar esas cualidades al servicio de los demás?
  • ¿Para qué Dios te ha dado esos dones o cualidades?
4.3.Oramos

- Canto apropiado y conocido por el grupo

- Nos metemos en la piel de un desempleado y oramos como él:
ORACIÓN DE UN DESEMPLEADO

Nuestro buen Padre Dios, te damos muchas gracias por los dones que nos has dado y por estas manos con que a diario podemos trabajar para proveernos el pan y sostener nuestras vidas. Señor, en tu Palabra nos dices que el obrero es digno de su salario, y aquellos de nosotros que hemos perdido nuestro trabajo, sentimos que estamos perdiendo nuestra dignidad.
¡No somos inútiles, Señor! Pero esta situación y todo lo que nos rodea nos hace sentir inútiles. Sabemos, oh Dios, que nos amas por igual, porque somos tus hijas y tus hijos. Pero cada vez hay más personas desempleadas y el miedo a no conseguir un trabajo realmente desespera. Señor, sabemos que este es un mal de nuestro tiempo y de todo este mundo globalizado, y que somos muchas personas las que sufrimos este dolor.
Confiamos en tu gran amor, oh Dios y sabemos que ésta no es tu voluntad. Libéranos de este mal. Ablanda los corazones duros y egoístas que no tienen límite en su afán de ganancia, de quienes debieran compartir para que haya pan y trabajo para todos. Señor, te pedimos que nos mantengas firmes en la solidaridad. Ayúdanos a mantener nuestros corazones y manos dispuestas a ayudar y alentar al hermano y a la hermana que siente sus brazos caídos. Señor, sabemos que nos amas. No permitas que tus hijas y tus hijos pierdan su dignidad. En nombre de Jesús.
Amén
(Tomado de www.superarlaviolencia.org)

- ORACIÓN FUNDAMENTAL

Señor y Dios mío, tú me has creado
porque me amas inmensamente.
Cada vez que he respondido a tu amor,
he experimentado que tu vida
llena mi corazón a rebosar.
Que sea cada vez más consciente
de que tu amor, sin condiciones,
me ha sustentado desde el principio
hasta este preciso momento de mi vida.

Padre, todas las cosas que has creado
me las has ofrecido, amorosamente, como dones
para que, más facilmente, te reconozca en ellas siempre
y te ofrezca mi alabanza y acción de gracias.

Enséñame a usar sabiamente estos dones
para que te ame cada vez más.
Que su atractivo no me aleje de ti,
que no haga de ellos el objetivo principal de mi vida.
Quiero que seas tú, Señor, el centro de mi ser.
Mi objetivo, en la vida, es estar contigo para siempre.

Dame tu amor y tu gracia para que mi corazón
y mi mente sean totalmente libres
para saber interpretar toda la realidad.
Que no sienta preocupación
por mi salud o enfermedad, por mi riqueza o pobreza,
por mi vida larga o corta.
Que sienta profundamente
que todas las cosas que has creado
y todo lo que encuentro en mi camino
son una revelación de tu amor.
Que sepa siempre verte presente en todo.

Que siempre elija solamente aquellas cosas
y personas que me llevan hacia ti,
y que rechace todo lo que a ti no me lleva
para que sienta que tu Espíritu
me invade en toda su plenitud,
conformándome a la imagen de tu Hijo.
(Inspirada en el “principio y fundamento” de San Ignacio de Loyola)

- Palabra de Dios: 1 Cor 12, 4-11

- Momento de silencio personal para reflexionar sobre el mensaje de la Palabra de Dios a partir de las resonancias de la película. Después se puede compartir entre todos.

- MI CORAZON CANTA AGRADECIDO

Señor, mi corazón canta agradecido
por tantos dones recibidos de tu mano.
No bastaría el canto de mis labios,
si no lograra poner mi vida a tu servicio.
A ti la gratitud y la alabanza.
Tú me has llamado de la nada,
me has querido como hijo,
me has elegido a tu servicio.
Tú me has hecho feliz
con tu amor y tu presencia.
Acéptame cuando y como quieras.
Obra en mí, según tus planes.
(Sundar Singh)

- Por los jóvenes

Jesús, Hijo de Dios,
que llamas a todos los bautizados
a “remar mar adentro”,
suscita en el corazón de tantos jóvenes
el anhelo de ser en el mundo de hoy
testigos del poder de tu amor.
Llénalos con tu Espíritu de fortaleza
y de prudencia
para que adentrándose en lo profundo
del misterio humano
lleguen a descubrir su auténtico ser y su verdadera vocación.
Salvador de los hombres,
enviado por el Padre para revelar el amor misericordioso,
concede a tu Iglesia el regalo
de jóvenes dispuestos a remar mar a dentro,
siendo entre sus hermanos signo de tu amor que renueva y salva.
(Juan Pablo II, 2005)

- Padrenuestro

Preparado por Carlos Comendador Arquero

Volver arriba
EditRegion1

:: El hombre, creado a imagen y semejanza de Dios, está llamado constitutivamente a la paz y a la armonía con Dios, con los demás hombres, consigo mismo y con toda la creación. El CINE puede hacerse intérprete de esta inclinación natural, y transformarse en ámbito de reflexión, de promoción de valores y de invitación al diálogo y a la comunión.

:: El CINE puede contribuir a acercar a personas distantes, reconciliar a enemigos, y favorecer un diálogo más respetuoso y fecundo entre culturas diversas, señalando el camino de una solidaridad creíble y duradera, presupuesto indispensable para un mundo de paz. ¡Sabemos cuánta necesidad de paz tiene el hombre para ser verdadero artista y realizar un verdadero CINE! (JUAN PABLO II)