cartelera el color del paraiso
::El color del paraíso
Guia vocacional para jóvenes y adultos (242kb)
Título original: The color of paradise (Rang-e khoda(1999)
Director: Majid Majidi
Temas vocacionales: búsqueda de Dios, aceptación incondicional, superación…

1.Ficha técncica

Dirección y guión: Majid Majidi.
País:
Irán.
Año: 1999.
Duración: 90 min.
Interpretación: Mohsen Ramezani (Mohammad), Hossein Mahjub (Hashem), Elham Sharim (Hanyeh), Farahnaz Safari (Bahareh), Mohammad Rahmaney (Maestro), Zahra Mizani (Maestra), Kamal Mirkarimi (Decano), Morteza Fatemi (Carpintero), Masoomeh Zainati (Mujer joven), Ahmad Aminian (Padre de la mujer joven), Behzad Rafeiey (Maestro del pueblo), Johnali Khorami (Aldeano).
Producción: Mehdi Karimi.
Música: Alireza Kohandairi.
Fotografía:
Mohammad Davoodi.
Montaje: Hassan Hassandoost.
Diseño de producción: Asghar Nezhadeimani.

2.Sinopsis

Mohammad es un chico ciego que estudia en un instituto especial en Teherán. Cuando llegan las vacaciones de verano regresa a su pueblo natal con su padre, sus dos hermanas y su abuela. Mohammad es un muchacho muy sensible y gran amante de la naturaleza. A pesar de ser una persona increíblemente adorable, su padre se siente avergonzado de él y quiere alejarlo de la familia ya que un hijo ciego es una complicación en la búsqueda de una mujer. Para alejarlo de casa lo pone de aprendiz con un carpintero. ¿Podrá algo unir a padre e hijo?.

3.¿Porqué "El color del paraíso" es una película vocacional? Apuntes para el animador

La propuesta de esta película iraní es realmente excepcional. Su argumento es simple pero profundo y por ello nos invita a la búsqueda de Dios desde las carencias de cada uno. Y es que es esta la intención que siempre ha puesto en sus película Majidi. Es un hombre religioso y dedica por ellos sus películas a la gloria de Dios.

Mohammad es un niño ciego en un colegio para niños como él. Desde la muerte de su madre, en su familia vive tanto el rechazo como la aceptación incondicional. Por un parte su padre no le acepta pues para él es una maldición de Dios, un fracaso personal. Lo ve como una amenaza a su futura boda y bajo el pretexto de ser un padre proteccionista, lo que busca realmente es alejar al niño de sí cuanto más mejor.

Por otro lado, la abuela y sus hermanas le aceptan y le quieren como es. Por ello Mohammad es capaz de prepararles pequeños y sencillos regalos en un gesto de intercambio amoroso. Y así descubrimos a Mohammad como un chico lleno de generosidad, amor sincero y afán por aprender.

Sin embargo lo que nos llama la atención de Mohammad es su capacidad para “ver” en la naturaleza lo que los otros son incapaces de ver: un pajarito caído de un nido, el canto de los pájaros carpinteros, los sonidos del agua… Todo lo quiere tocar y palpar con una intención de querer “leer” la naturaleza. Y es que “ la película habla no sólo del drama familiar, sino también de la relación de un muchacho sensible con la naturaleza y la cultura. Tanto en el jardín de la escuela como en el campo donde juega junto a las mujeres, Mohammad tiene un estrecho vínculo con la vida natural: la banda sonora parece comunicar las percepciones del ciego, pobladas de cantos de pájaros, el viento, el ruido del río, el mar o la tormenta. El chico sabe interpretar las indicaciones que le dan el oído y el tacto, y en una hermosa conjunción entre cultura y naturaleza, lee a esta última como un libro: las piedras, los pétalos de una flor, los granos de una espiga en nada se diferencian para él de las letras del Braille . (tomado de cineismo).

Son todos ellos, gestos con los que Majidi nos muestra la sensibilidad interior de Mohammad. ¿Qué busca Mohammad? “Busca a Dios con la punta de los dedos porque Él está en todas partes”. Es su manera de “ver” a Dios.

Esta actitud contrasta con la de su padre que se siente abandonado de Dios, pobre y miserable. Y quizá esto explique su falta de amor hacia su hijo. El verdaderamente ciego es el padre que es incapaz de ver el valor que tiene su propia familia. Por eso la abuela, en la puerta de su muerte se muestra más preocupada por el padre que por el nieto.

El final es inmensamente triste y muy simbólico. Mohamed muere y al fin consigue tocar a Dios, ante la incredulidad de un padre que jamás se perdonará haber dudado de dejar a su hijo morir en el río. La luz luminosa del final del film es el contraste al comienzo es la oscuridad y la tiniebla. Como nos dice JJM en bloggermania: “ Ese antológico final abierto desvela a la postre la gran hondura antropológica y moral del film. En realidad, cuando uno piensa la película, comprende que El color del paraíso —desde el pajarillo herido al llanto en la playa— no es más que una espléndida parábola sobre la lucha entre el amor y el egoísmo, y sobre el papel en ella de la oración —principal arma de la abuela— y del sufrimiento, y en concreto, de la paradójica capacidad de purificación y redención que tiene el dolor, llevada al extremo por el niño ciego. Por eso no son simples detalles ornamentales la invocación inicial "En el nombre de Dios" ni la irrupción final de una iluminación mística, a lo Carl Dreyer; son el prólogo y el epílogo perfectos de una obra maestra que, tras su aparente tristeza, rezuma alegría y ternura ”.

Es fácil encontrar en “ El color de paraíso ” algunos valores vocacionales como la búsqueda de Dios, la aceptación de las propias limitaciones, la acogida incondicional de los demás…

Baste como conclusión este párrafo de Juan Velarde: “ A Majidi no le preocupa tanto el acercamiento social, el estudio antropológico de unos personajes y de unas tierras exóticas, sino la búsqueda de Dios que hace el niño, aunque sea por el inusitado método braille aprendido en la escuela. Por medio del tacto intentará interpretar las palabras formadas por las piedras de los ríos, buscando sentido y respuestas en la naturaleza. Majidi no hace sino profundizar en aquel secreto que el zorro enseñaba al Principito : "lo esencial es invisible a los ojos ".

onviene que el animador lea la crítica de J.Rodriguez Chico y una ficha didáctica propuesta por la RIIAL donde encontrará la transcripción de las escenas más sobresalientes.

4.Materiales para trabajar la película

4.1.Ver y analizar

  • ¿Qué sensaciones te ha dejado la película? ¿Porqué?
  • ¿En qué consiste la confrontación que el director nos presenta entre el padre y Mohammad?
  • ¿Cómo busca Mohammad a Dios? ¿Porqué lo hace así?
  • ¿Cuál es el simbolismo del final?
  • ¿Qué mensaje quiere transmitir el director? ¿Lo hace bien?
  • ¿Qué otro título pondrías a la película?
4.2.Nos interpela
  • ¿En qué ocasiones o situaciones de tu vida eres “ciego” como el padre de Mohammad?
  • ¿En qué sentido te consideras un “buscador de Dios”?
  • ¿Qué signos son los que más te ayudan y orientan en tu búsqueda?
  • ¿En qué circunstancias lo has encontrado?
  • ¿Qué dificultades encuentras en este proceso de búsqueda personal?
4.3.Oramos

-Canto apropiado y conocido por el grupo

- Poema: Igual que vosotros

Desesperadamente busco y busco
un algo, qué sé yo qué, misterioso,
capaz de comprender esta agonía
que me hiela, no sé con qué, los ojos.

Desesperadamente, despertando
sombras que yacen, muertos que conozco,
simas de sueño, busco y busco un algo,
qué sé yo dónde, si supieseis cómo.

A veces, mi figuro que ya siento
qué sé yo qué, que lo alzo ya y lo toco,
que tiene corazón y que está vivo,
no sé en qué sangre o red, como un pez rojo.

Desesperadamente, le retengo,
cierro el puño, apretando el aire sólo…
Desesperadamente, sigo y sigo
buscando, sin saber por qué, en lo hongo.
He levantado piedras frías, faldas,
Tibias, rosas, azules, de otros tonos,
y allí no había más que sombra y miedo,
no sé de qué, y un hueco silencioso.

Alcé la frente al cielo: lo miré
y me quedé, ¡por qué, oh Dios!, dudoso:
dudando entre quién sabe, si supiera
qué sé yo qué, de nada ya y de todo. Desesperadamente, ésa es la cosa.
Cada vez más sin causa y más absorto
qué sé yo en qué, sin qué, oh Dios, buscando
lo mismo, igual, oh hombres, que vosotros.
(Blas de Otero)

- Palabra de Dios: Mt 2, 1-12. Los magos buscaban a Dios, habían encontrado un signo: una estrella. Por eso lo encontraron y le adoraron.

- Alfarero del hombre

Alfarero del hombre, mano trabajadora
que, de los hondos limos iniciales,
convocas a los pájaros a la primera aurora,
al pasto, los primeros animales.

De mañana te busco, hecho de luz concreta,
de espacio puro y tierra amanecida.
De mañana te encuentro, Vigor, Origen, Meta
de los sonoros ríos de la vida.

El árbol toma cuerpo, y el agua melodía;
tus manos son recientes en la rosa;
se espesa la abundancia del mundo a mediodía,
y estás de corazón en cada cosa.

No hay brisa, si no alientas, monte, si no estás dentro,
ni soledad en que no te hagas fuerte.
Todo es presencia y gracia. Vivir es este encuentro.
Tú, por la luz, el hombre, por la muerte.
¡Que se acabe el pecado! ¡Mira que es desdecirte
dejar tanta hermosura en tanta guerra!
Que el hombre no te obligue, Señor, a arrepentirte
de haberle dado un día las llaves de la tierra. Amén
(Del breviario)

- La llamada de Jesús

Señor Jesús,
que llamas a quienes quieres,
llama a muchos de nosotros
a trabajar por ti,
a trabajar contigo.
Tú, que iluminas con tu palabra
a los que has llamado,
ilumínalos
con el don de la fe en ti.
Tú, que sostienes en las dificultades,
ayúdanos a vencer nuestras dificultades
de jóvenes de hoy.
Y si llamas a alguno de nosotros
para consagrarlo todo a ti,
que tu amor aliente esta vocación
desde el comienzo
y la haga crecer y perseverar
hasta el fin.
Amén.
(Juan Pablo II – Jornada Mundial de Oración por las Vocaciones 1979)

Preparado por Carlos Comendador Arquero

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