Cartelera Gran Torino
::Gran Torino
Guia vocacional para jóvenes y adultos (152Kb)
Título original: Gran Torino (2008)
Director: Clint Eastwood
Temas vocacionales: Servicio, perdón, redención, trabajo

Valoración 8
1.Ficha técncica

Año de producción: 2008
País: EE.UU.
Dirección: Clint Eastwood
Intérpretes: Clint Eastwood, Geraldine Hughes, John Carroll Lynch, Cory Hardrict, Dreama Walker, Brian Haley, Bee Vang, Ahney Her
Argumento: Dave Johannson, Nick Schenk
Guión: Nick Schenk
Música: Kyle Eastwood, Michael Stevens
Fotografía: Tom Stern
Duración: 116 min.
Género: Acción, Drama

2.Sinopsis
Walt Kowalski (Clint Eastwood), un trabajador del automóvil jubilado, ocupa su tiempo con reparaciones domésticas, cerveza y visitas mensuales al peluquero. Aunque el último deseo de su difunta esposa fue que se confesara, para Walt, un resentido veterano de la Guerra de Corea que mantiene su rifle M-1 limpio y listo, no hay nada que confesar. Aquellos a los que solía considerar sus vecinos se han trasladado o han fallecido y han sido sustituidos por inmigrantes hmong, del sudeste asiático, que él desprecia. Ofendido por prácticamente todo lo que ve: los aleros caídos, el césped descuidado y los rostros extraños que le rodean; las pandillas sin propósito de adolescentes hmong, latinos y afroamericanos que creen que el barrio les pertenece; los extraños inmaduros en que se han convertido sus hijos; Walt sólo espera a que llegue su última hora. Hasta la noche en que alguien intenta robar su Gran Torino del 72. Tan reluciente como estaba el día en que el propio Walt ayudó a sacarlo de la cadena de montaje hace décadas, el Gran Torino hace que su tímido vecino adolescente, Thao (Bee Vang), entre en su vida cuando los pandilleros hmong presionan al chico para que intente robarlo. Pero Walt lo impide, convirtiéndose en el reacio héroe del barrio, especialmente para la madre y la hermana mayor de Thao, Sue (Ahney Her), quien insiste en que Thao trabaje para Walt para enmendar su conducta.
3.¿Porqué "Gran Torino" es una película vocacional? Apuntes para el animador

Una vez más Clint Eastwood nos vuelve a sorprender con una muy buena película. Y una vez más nos ayuda a reflexionar sobre los grandes temas como son la vida y la muerte, el trabajo y el esfuerzo, la amistad, el perdón. Por eso encontramos también algunos elementos vocacionales como veremos después.

La película nos ofrece los últimos momentos de la evolución personal del Walt Kowalski, polaco afincado en Estados Unidos, un país cada vez más multicultural y más violento. Pareciera que no hay más salida ante la violencia que la violencia misma y la lucha entre las diversas razas y culturas. En este contexto se nos presenta Kowalski, un viudo que acaba de perder a su mujer, única persona a la que quiso verdaderamente y con la que se encontró a gusto. No tiene una relación adecuada con sus dos hijos y menos con sus nietos. Vive encerrado en sí mismo y odia que le molesten. Su Ford Gran Torino de 1972 es lo único que le importa en esta vida y que le hace sentirse orgulloso. Así nos lo define Gabriel Quisque: “Kowalski respira un hondo nacionalismo y desconfía de las minorías étnicas que buscan un lugar en Norteamérica, tal como hicieron sus antepasados polacos. Igual que todo prejuicio, se materializa en personas concretas, las que tienen la dudosa suerte de vivir al lado de su casa o que merodean su barrio. No importa si es gente común o si son delincuentes, el rechazo es, en esencia, el mismo, y su gama de matices va de la mirada desdeñosa a la largada verbal, el insulto racial y el encañonamiento de su escopeta. Pero no sólo trata así a los aparentes “intrusos”, también a su propia familia y otras instancias del supuesto orden, como al joven sacerdote que desdeña, y a la policía que jamás llama para resolver un problema y que sólo aparece al final para levantar sus restos. Walt, que al inicio de la cinta acaba de enviudar, está en un etapa crepuscular de la existencia y de su relación con el mundo: todo le apesta, menos su amada compañía canina y un maduro peluquero de origen italiano con el que intercambia vulgares expresiones racistas, pero en plan amical”.

Walt es así porque arrastra remordimientos del pasado. Veterano de la guerra de Corea, vive con los recuerdos de haber matado a gente, aunque nunca terminamos de saber exactamente qué es lo que pasó. Sabemos que lo que le atormenta es haber hecho algo que no le ordenaron hacer o matar a un adolescente, pero ¿hay algo más? No obstante, Walt reacciona como si estuviese aún en Corea: cuando las cosas se tuercen hay que actuar. Por ello, llega a reconocerle al padre Janovich que sabe más de la muerte que de la vida.

Sin embargo y sin quererlo Walt Kowalski será víctima de las circunstancias que le irán ayudando a salir de sí mismo y a cambiar. En cierto modo acudimos a una conversión. Le ayudará a ello, Thao un vecino adolescente a quien salva de una paliza, y también Sue, su hermana, que también fue salvada de una amenaza. Todo ello resulta llamativo porque sus vecinos pertenecen la etnia hmong, y por ser asiáticos, Walt no los aceptaba. Pero al héroe del barrio por accidente, se siente descolocado por las muestras de agradecimiento de sus vecinos. En definitiva, se ve obligado a enfrentarse a sus propios prejucios.

Kowalski empezará a desarrollar una amistad con Thao quien parece ocupar el espacio que dejaron algún día sus verdaderos hijos. Si es cierto que es típico estereotipo del mentor y el aprendiz, aquí los dos salen ganando. Thao está perdido, es un chico distinto a los demás. No se quiere meter en líos, no quiere ir a la cárcel. Thao será una interpelación para Walt de tal manera que siente que tiene una responsabilidad hacia él y tratará de “hacerle un hombre”. A este punto llega gracias a la intervención de Sue que le invita a que sea su ejemplo porque ve en él una buena persona.

Lo que vemos en Walt es verdaderamente una conversión. Poco a poco la relación son Sue y Taho le recuerda a los coreanos de su guerra. La nueva amistad con sus vecinos asiáticos es una manera de liberarse poco a poco de su pasado y salir de su soledad.

Walt se verá tan implicado con la suerte de Thao que saldrá en su defensa ante la banda de primos macarras que le quieren atrapar. Pero la espiral de violencia no hace más que ir más lejos y más lejos. El sufrimiento de Sue ha sido por su culpa, por hacerlo como siempre lo ha hecho. Por eso necesita pensar, buscar otra alternativa. La decisión que toma Walt es reflejo de una madurez y de un sacrificio personal. Clint Estwood nos ofrece una visión cristiana de la redención. Para terminar con la espiral de violencia, el Walt se ofrece para ser el último que la sufra. Él es viejo y está enfermo y quiere que Thao viva libre con un futuro por delante. La ofrenda de su vida le servirá para redimirla de tanto mal que le atrapa desde la guerra de Corea. Busca el perdón de sus pecados pasados.

Pero no sólo eso, su muerte es la última lección para Thao. A lo largo de su amistad Walt le ha mostrado el camino para ganarse la vida honradamente y le ha trasmitido valores como el esfuerzo, el trabajo, etc… Thao se ganó el beneplácito de Walt precisamente porque le obedeció.  Ahora que Thao grita venganza, Walt le tiene que dar la última lección y lo hará como siempre, con el ejemplo: la violencia no es el camino.

En “Gran Torino” encontramos valores vocacionales como la entrega de la propia vida, la redención, el perdón, el trabajo, la ayuda.Elementos todos ellos necesarios para favorecer una vocación.

Eduardo Aguirre, en su columna "Al trasluz" del Diario de León, nos deja este comentario insertado en la historia cinematográfica de Clint Eastwood: “El actor y director estadounidense se siente en el deber de contarnos el reverso de los personajes “duros” que él mismo contribuyó a mitificar, y lo hace sin destruirlos, con piedad e ironía crítica; porque si bien, nos dice, este es un mundo brutal, todavía podemos resolver las deudas pendientes con nuestra conciencia, poner un poco de luz en la oscuridad de nuestro propio subterráneo”.

Recomienzo para profundizar:
- la reflexiones del foro cinemanet sobre esta película.
- Gran Torino, parábola cristiana de Ignacio García de Leániz.
- la crítica de sergimgrau

4.Materiales para trabajar la película

4.1.Ver y analizar

  • ¿Cuál es el contexto en el que se sitúan los personajes: sociedad, familia, cultura…?
  • ¿Cómo definirías por una parte el perfil de Walt Kowalski y, por otra, el de Thao y Sue? ¿Cuáles son sus valores?
  • ¿Qué es lo que le hace a Walt salir de sí mismo y cambiar? ¿Qué va descubriendo?
  • ¿Cómo le acompañan en este itinerario personal el padre Janovich, Sue y el mismo Thao?
  • ¿Te ha sorprendido el final? ¿Qué es lo que hace a Walt tomar esa decisión? ¿Qué consigue Walt con ello?
4.2.Nos interpela
  • ¿Qué elementos de la sociedad, la familia y la cultura que rodean a Walt Kowalski se encuentran también en tu contexto?
  • ¿Cómo te insertas tú en la espiral de violencia que a veces nos engloba? ¿Te dejas llevar, la controlas?
  • ¿Qué situaciones (pecados) del pasado arrastras si haber encontrado todavía la paz interior?
  • ¿Qué significa para ti el sacramento de la reconciliación? ¿Cómo lo vives?
  • ¿Quién te ha aportado los valores que sustentan tu vida? ¿A quién le trasmites tú esos mismos valores?
  • ¿Qué significa para ti “entregar la vida” por los demás? ¿Hasta dónde estás dispuesto a llegar?
  • ¿Qué crees que te dice Dios con esta película?
4.3.Oramos

- Canto apropiado y conocido por el grupo.

- LOS QUE HAN DADO LA VIDA

Las piedras del camino
tienen huellas de sangre.
Piedras de la Historia
que llevan fechas de torturas y de muertes,
manchas rojas que nos hablan de Ti.

Derechos conquistados a punta de cadáveres.
Barrotes de presos que nos alargan cheques de libertad.
Sangre, para que hoy tengamos sangre y vida.
Muchas vidas bajo los cimientos de la ciudad.
Y en el monte un madero rojo
con el primer cadáver a cuestas.
¡El Hombre que abrió brecha!

Nos habían dicho que la Historia
la hacían los reyes y los guerreros.
La Historia la hace la sangre, la muerte, la tortura.
La Historia la hacen los que abren espacios de vida
con su vida.

La Historia la haces Tú
que alientas el aliento de esos hombres
y les enseñas a perder la vida para que haya vida,
para que no haya cadáveres ambulantes
de explotación, de tiranía y de muerte.

La Historia la hacen tus hombres.
No importa que no te reconozcan
si siguen las señales de sangre del camino de la cruz.
Tus hombres no son los que llevan encima tu nombre,
sino las manchas de sangre del Nazareno.
Por ellos vivirnos hoy,
respiramos aire y no gases.
Por ellos y por nosotros,
que seguiremos sus huellas,
respirarán nuestros hijos un aire más puro
y alcanzarán con nosotros la tierra de los vivos, donde sólo viven
los que han dada la vida.
(Patxi Loidi)

- ORACIÓN POR LOS DERECHOS DE LAS PERSONAS

Señor Dios, venimos ante Ti con oraciones de suplica en nuestros corazones. Buscamos el bálsamo que solo Tu puedes proporcionar.

Oramos para que todos los niños puedan alcanzar la plenitud en sus vidas y puedan crecer como Dios quiere. Oramos especialmente por los niños que están enfermos, heridos, hambrientos o que viven en hogares con problemas, por aquellos que deben trabajar, por aquellos que sufren todo tipo de explotación y abuso sexual, para que puedan conocer el amor y la sanidad de Dios.

Oramos por las familias, especialmente por aquellas que conocen el dolor por abusos, divorcio, drogas, enfermedad, rebeldía, violencia y falta de recursos, para que puedan encontrar su sanidad.

Oramos por las comunidades divididas por el racismo, la violencia, el egoísmo o la ideología, para que puedan encontrar la manera de trabajar juntos y mejorar la vida de los niños, las familias y de todos los que viven en ellas.

Oramos por los líderes de las naciones y las ciudades, empresas y congregaciones, escuelas, hospitales y refugios para los sin casa, organizaciones locales e internacionales que protegen a los niños, para que ellos puedan liderar de tal manera que respetando la diversidad, al mismo tiempo promuevan los mejores intereses y el bienestar de niños, familias y comunidades.

Oramos por las víctimas de guerras, enfrentamientos étnicos y pobreza. Clamamos a Dios para que escuche el grito pidiendo por justicia, esperanza y libertad para todos los oprimidos, explotados, perseguidos, rechazados y discriminados.

Oramos por nosotros. Por los sueños frustrados, el espíritu golpeado, el corazón herido, la esperanza abatida.

Señor, toca nuestras congregaciones y nuestras vidas con la ternura que solo Tu puedes proveer, que podamos ser sanados y renovados para hacer el trabajo para el cual hemos sido llamados.

En silencio y en esperanza, dejamos nuestras cargas ante ti, nuestro Dios.
(Tomado de www.superarlaviolencia.org)

- Palabra de Dios Mc 10,42-45

- Momento para la reflexión en silencio. Después se puede compartir lo que ha inspirado la Palabra de Dios a la luz de lo visto y discutido sobre la película.

- SALMO PARA DAR LA VIDA

Señor, dame la valentía
de arriesgar la vida por ti,
el gozo desbordante
de gastarme en tu servicio.
Dame, Señor, alas para volar
y pies para caminar
al paso de los hombres.
Entrega, Señor, entrega
para “dar la vida”
desde la vida,
la de cada día.
Infúndenos, Señor,
el deseo de darnos y entregarnos,
de dejar la vida
en el servicio a los débiles.
Señor, haznos constructores de tu vida,
propagadores de tu reino,
ayúdanos a poner la tienda en medio de los hombres
para llevarles el tesoro
de tu amor que salva.
Haznos, Señor, dóciles a tu Espíritu
para ser conducidos
a dar la vida desde la cruz,
desde la vida que brota
cuando el grano muere en el surco

- Padrenuestro

Preparado por Carlos Comendador Arquero

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